NOMBRE: Carla
EDAD: 21
NOS LEE DESDE: Torrebruno (Nicho 16-B del Cementerio de la Almudena)
CONSULTA:
Hola chacha.En primer lugar felicitarte por tu consultorio. Oriunda de Torrebruno, me llamo Carla y soy una chica de 21 años, que, como la mayoria de chicas de mi edad, mi mayor ambicion es llegar virgen al matrimonio. De hecho mis amigas y yo formamos el “club de las arpias frígidas”, y juramos que solo nos dejariamos poseer tras pasar por la vicaría y cazar un hombre para siempre. Pero con el paso del tiempo mis amigas han ido fallando y solo quedo yo. El caso es que siempre me he sentido apoyada por el ultimo resquicio de pureza que es mi amigo invisible. Pero de un tiempo a esta parte empece a sentir algo por el que cada vez es mas fuerte. Incluso ha llegado el punto en el que el otro día, cuando estabamos durmiendo, me excite tanto viéndolo dormir que hasta me masturbe sin que se diera cuenta. No creo que sea capaz de aguantar mucho más sin abalanzarme sobre él y dejar que me haga una mujer. ¿QUE DEBO HACER? Gracias por tu tiempo.
LA CHACHA RESPONDE:
Claro que sí, mi vida. Entregarte entera a tu hombre en la noche de bodas es lo más bonito que hay. Manchar con el rojo de tu inocencia tu traje de novia y hacerle saber que eres sólo suya, que él es el primer y el último hombre que buceará en tus entrañas. Es tan bonito…
Yo sé que las chicas de hoy son algo ligeritas de cascos y que les gusta subirse al altar con la lección aprendida, pero piensa, mi querida Carla, que haciendo eso no sólo consigues que tu hombre (por la propiedad transitiva) frote su fábrica de niños con la de otro hombre y se condene a ir al infierno por caer en el pecado nefando, sino que además, si te casas de blanco, estarías mintiendo en una iglesia… estarías diciéndole a Dios en su propia casa que vistes de un color puro porque te comprometes con tu marido siendo virgen, sin haber sido descorchada…
Mi recomendación es que leas mucho la Biblia. Siempre que sientas la tentación de entregarte a él y de condenaros a los dos a una eternidad en los avernos, acude a ese libro y sáltate el capítulo en el que Jesús perdona a María Magdalena por ser un putón verbenero… porque tú no eres María Magdalena y para ti no habrá perdón.
Si aun así sigues húmeda y con ganas de acción, podeis probar alguna práctica sexual que no implique la penetración. La escatofilia, la lluvia dorada, comer helado de chocolate con fresa hasta vomitaros encima el uno al otro o incluso daros latigazos hasta haceros sangre. Eso sí, prescinde del sexo oral ya que, como ya expliqué en otra consulta, por la “Propiedad Conmutativa de los Bujeros Comunicantes” (PCBC) la boca y tu coñito son la misma cosa.
Un beso, mi dulce terroncito de azucar. ¡Y mucha suerte!.
PDTA.- Dale la enhorabuena a tu “amigo invisible” por haber conseguido lavarte el coco y hacerte creer que no existe para, así, aprovecharse de ti sin necesidad de comprometerse. Me alegro de que aun queden resquicios de esa entrañable picaresca española que tantas obras maestras literarias inspiró tiempo atrás. Muchas felicidades, de verdad.
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